
Hasta donde se el tarot del maestro Therion es el único que no toma al demonio como una figura negativa (Gurdjieff tampoco la toma de esa manera-mas bien todo lo contrario- en el libro "Relatos de Belcebu a su nieto"). Crowley lo relaciona mas que nada con Dionisos-Baco, la ebriedad, el goce mas sensual y físico, el éxtasis del sistema nervioso etc. etc. (También recuerdo una charla con una seguidora de la Antroposofía de Rudolf Steiner sobre el "espíritu luciferino" como algo que debidamente controlado es sumamente vital para la creación artística, la clave estaria en que no se vaya de mambo).
una excusa y es la misma que exclamó el tele-evangelista Jimmy Swaggart cuando fue sorprendido con una puta en un Motel en Lousiana "It´s the devil...He made do it!"Después vienen las cosas inexplicables, las sincronicidades que anticipan el lento y siempre didáctico d
escenso dantesco, gente extraña que se me acerca a proponerme cosas insólitamente turbias, cannabis berreta que me conecta con zonas de densa estática mental, mas de un sueño en el que abro las compuertas de mi sótano interno, las mil cajas de Pandora que no sabia que existían y una invitación Vip para una celebración en el Casino de mis demonios interiores. Lucha y tedio en una calesita con payasos muertos y niñas alienígenas, sufrimiento subliminal hasta que por fin me doy cuenta: Mi infierno personal tiene el tamaño de un barato hornito eléctrico.Escribo esto en tiempo presente pero se entiende por como escribo que paso hace rato. Ahora que una nueva primavera sonríe en mi corazón y el amor golpea la puerta de servicio de mi alma puedo decirlo: Dios es solo un ratón cuando uno duda de la vida, un jilguero cuando se esta alegre y todo lo que uno pisa, huele, toca y ve cuando se está lo suficientemente conforme como para no creer mas en nada o en todo. Vini,vidi,vici y me pegé una ducha.
Sea como sea la serie de sincronicidades tiene un capitulo final interesante. Después de ver las huellas de Mandinga por todos lados (estuve viendo demasiados documentales de teorías conspirativas -es decir "demonologia politica posmoderna"-) y antes de un exorcismo personal pero bastante publico gracias a la coartada maravillosa del arte (ay... el rock, el rock, nos da tantas licencias!) recibo de un amigo que esta 666 km de Bs As, en un pueblito del interior cuyo nombre traducido del guaraní al español sería o "Cruz de Papel" o "Cruce de caminos" (las interpretaciones difieren, muy cristiana la primera, blusera-luciferina la segunda) un singular regalito. Se trata, en realidad, de un simple Dvd repleto de musica. La selección es mas que interesante con luminarias lisérgicas como Psychic Tv, Bruce Haack o The Monks, pero todas las carpetas musicales contienen un "codigo malicioso" (terminologia de mi Anti-spyware), un virus o algo parecido. Lo único que puedo abrir entonces sin temer por la salud de mi Pc es la carpeta que contiene dos films:

Peli numero 1: “Alicia en el país de las Maravillas”, version Disney (Notese la "casualidad" Alicia, era el libro preferido de Crowley, tanto para sugerirlo en cierta ocasión como remplazo de la Biblia)

Paso de Alicia (Disney me molesta bastante) y en cambio veo la de Daniel Johnston varias veces. No es que la película amerite tantas visiones, pero a veces uno necesita uno objeto de estudio, algo en que concentrarse, ya se sabe...mas vale pájaro en mano que doscientos canales de televisión satelital .
Lo que seguirá entonces en el próximo post (y otros si se me hace muy largo) será sobre este film, Daniel Johnston, su música, la del demonio y todo eso.
Disculpenme entonces que a diferencia de otras veces no siga siga y siga…
Tómenlo como un avance promocional, un cambio de estilo o lo que sea.
Debo seguir mis ritmos naturales y enroscarme solo si tengo ganas.
Además es Sábado, es un día soleado y todavía no almorcé.
Continuamos a la brevedad….
Salute!














